POCOS PRÉSTAMOS BANCARIOS PARA PYMES

Asistencia oficial por la pandemia

Por el costo que representa o porque los requisitos no son fáciles de cumplir, no son muchas las empresas que acceden al préstamo bancario para pagar sueldos.

Un informe del 7 de abril daba cuenta de que a esa fecha, los bancos ya habían desembolsado 25 mil  millones de pesos en créditos destinados a que las pymes puedan hacer frente al pago de salarios. El dato, por sí solo, no aporta demasiado al ya complejo panorama económico; es preciso añadir otra información sustancial para dimensionar el impacto de la medida. La información es la siguiente: a nivel nacional, cámaras empresarias estimaron que la cobertura de créditos para pago de sueldos apenas llegó al 30% de las Pymes. En San Juan, si bien hubo empresas que accedieron, no fueron tantas.

¿Cuál es la razón? La de siempre: para acceder al préstamo, la empresa debe tener calificación crediticia previa en el banco donde lo va a solicitar y pagar los sueldos de sus empleados en forma bancarizada. Es decir que si no le dan los números, acceder al préstamo se convierte en una misión imposible. Esto al margen de contar la línea de crédito con el Fondo de Garantías del Estado Nacional ( FOGAR).

¿Se puede culpar a los bancos? Los Bancos en función de previsiones del  BCRA, habilitaron una línea disponible. Claro que algunos se tomaron su tiempo para otorgar las calificaciones crediticias, requisito indispensable para el préstamo. Y en momentos en que los tiempos parecen haberse acelerado, vaya a saber porqué, no es cómodo para nadie no saber con qué va a pagar los sueldos de sus empleados.

Finalmente, otro factor que influye a la hora de optar por pedir o no pedir un préstamo. Si bien el plazo es razonable -12 meses con 3 de gracia con una tasa del 24%- resulta difícil para una empresa tomar la decisión de embarcarse en el compromiso, por el costo que representa, en un contexto de ventas deprimidas.

Al fin y al cabo, a nadie le cabe duda que pedir un préstamo para pagar sueldos no es de las mejores decisiones empresarias: por donde se lo mire, no es una buena señal.